Un equipo internacional de astrónomos detectó la ráfaga rápida de radio más lejana jamás registrada, una señal que viajó más de 10.000 millones de años antes de llegar a la Tierra. El hallazgo, liderado desde la Universidad de Sídney y publicado en la revista Science, fue difundido el 19 de octubre y abre una ventana inédita sobre la materia invisible que ocupa el espacio entre las galaxias.
La señal, identificada como FRB 20240304B, fue captada por el radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica. Su galaxia de origen se ubicó con observaciones del telescopio espacial James Webb. Según informó infobae, la luz partió cuando el universo tenía apenas unos 3.000 millones de años, lo que permite observar una etapa temprana de la historia cósmica.
¿Qué es una ráfaga rápida de radio?
Las ráfagas rápidas de radio, conocidas por las siglas FRB, son emisiones breves procedentes de fuentes situadas fuera de la Vía Láctea. Duran apenas milisegundos, pero su interés científico es enorme porque su origen todavía no está resuelto y porque sus ondas atraviesan la materia que llena el espacio intergaláctico durante el viaje.
Ese trayecto las convierte en una herramienta de medición. Al cruzar enormes nubes de gas ionizado y campos magnéticos, la señal acumula cambios que los investigadores pueden analizar. En este caso, el destello atravesó gas ionizado durante alrededor del 80 % de la historia del universo, según el estudio.
El trabajo señala que la galaxia anfitriona se encuentra a un desplazamiento al rojo de 2,148, una medición que permite estimar la distancia y la época en que se emitió la luz. El Debate y Gizmodo coincidieron en destacar el carácter récord de la detección, captada el 4 de marzo de 2024 tras un recorrido de aproximadamente 10.700 millones de años luz.
La galaxia de origen aporta pistas sobre el fenómeno
No existe una explicación única para estas señales. Una hipótesis plantea que algunas surgen de magnetares, estrellas de neutrones con campos magnéticos muy intensos que pueden formarse cuando una estrella masiva termina su vida en una supernova. Otra posibilidad es que ciertas señales provengan de la fusión de dos estrellas de neutrones antiguas.
La galaxia que alojó a FRB 20240304B inclinó la discusión hacia la primera explicación, aunque el estudio no presenta una conclusión definitiva.
El sistema es
