Un equipo de arqueólogos halló en el sur de Italia una tumba monumental de más de 2.300 años con dos inscripciones en lengua mesapia que podrían identificar a la mujer sepultada como una sacerdotisa vinculada al culto de Deméter, la diosa griega de la agricultura. El hallazgo, catalogado como Tumba 17, se produjo en el Parque Arqueológico de las Murallas Mesapias, en Manduria, provincia de Tarento, y fue presentado el 29 de octubre en una conferencia de prensa en Lecce por la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio de las provincias de Brindisi, Lecce y Tarento, organismo del Ministerio de Cultura italiano.
La estructura fue excavada directamente en el banco rocoso y sellada originalmente con tres grandes losas de piedra. Se data entre los siglos IV y III antes de Cristo. Sobre la cara externa de las losas, los investigadores identificaron una inscripción monumental en lengua mesapia, un idioma preindoeuropeo hablado en el sureste de la península itálica antes de la conquista romana y del que se conserva escasa documentación.
Qué dicen las inscripciones de la Tumba 17
El análisis epigráfico preliminar reveló un nombre femenino, el de su padre y el término thabara, que los especialistas interpretan como un título vinculado a una función sacerdotal. En el interior de la tumba, los arqueólogos documentaron un aparato pictórico con motivos geométricos en azul y rojo, entre ellos una decoración de meandro y dos representaciones que podrían corresponder a una llave de santuario y a un thymiaterion, un recipiente usado para quemar incienso durante rituales religiosos. En la tradición griega, la llave del templo era un símbolo asociado a la autoridad de las sacerdotisas.
La pieza más llamativa es una segunda inscripción, pintada en azul sobre la cara interna de una de las losas y distribuida en cuatro líneas. El texto vuelve a incluir el término thabara y una forma nominal reconstruida como Damatrioas, que los investigadores creen que podría remitir a Deméter. La combinación de ambos elementos llevó a los especialistas a plantear que la mujer sepultada pudo haber ejercido funciones religiosas vinculadas al culto de la diosa.
Una hipótesis preliminar, no una certeza
La propia Soprintendenza y los medios especializados que siguieron el caso remarcan que se trata todavía de una hipótesis preliminar. El sitio HeritageDaily señaló que ni el término thabara como título sacerdotal ni la lectura de Damatrioas como referencia a Deméter prueban por sí solos la identificación de la sepultura como la de una sacerdotisa del culto. La interpretación más segura por ahora, indicó, es que la Tumba 17 perteneció a una mujer de relevancia social, con un posible rol religioso aún sin confirmar.
El epigrafista Mario Lombardo, de la Universidad de Salento, ya había documentado en 2013 la presencia del término tabara en otras inscripciones funerarias mesapias, a veces junto a los nombres de las diosas Damatra y Afrodita, aunque siempre en localidades situadas entre Tarento y Brindisi. Ese antecedente refuerza la lectura del término como título sacerdotal femenino, según consignó
