El periodista Marcelo Longobardi reveló este sábado que fue objeto de seguimientos e intimidaciones por parte del entonces ministro de Seguridad Sergio Berni durante el gobierno de Cristina Kirchner, y señaló al exjefe del Ejército César Milani como responsable de una presunta operación de inteligencia en su contra. El testimonio se produjo en el programa La Noche de Mirtha, conducido por Juana Viale, donde Longobardi es periodista de Perfil.
Según reveló el relato publicado por Perfil, el episodio central ocurrió en un despacho sobre Paseo Colón, donde Berni lo citó, lo hizo sentar y le exhibió en una pantalla gigante una filmación que registraba todos sus movimientos durante una jornada completa. La secuencia terminaba minutos antes del ataque físico que Longobardi sufrió en octubre de 2014, cuando dos delincuentes en motocicleta lo golpearon con fierros y le robaron el reloj en la calle Ombú, en el barrio de Parque, mientras caminaba hacia las oficinas de Jorge Fontevecchia.
La cita con un perro amenazante en el despacho de Berni
Longobardi reconstruyó el encuentro con Berni ante la mesa del programa, integrada por el escritor Jorge Fernández Díaz, el empresario Jorge Brito y el médico Daniel López Rosetti. El entonces ministro lo llamó y lo citó en una oficina de grandes dimensiones.
«Voy a contar una intimidad», comenzó antes de describir la escena. «Estaba Berni, yo y en el medio un perro amenazante. Yo estaba inmóvil. Pensaba que en cualquier momento iba a dar la orden de ataque», recordó.
Lo que más lo impactó no fue el animal, sino lo que vino después. Berni le mostró en pantalla un video que documentaba sus recorridos desde que salió de Radio Mitre. En las imágenes aparecía una camioneta roja estacionada cerca de la emisora, desde donde lo habían filmado sin que él lo advirtiera.
Qué mostraba el video del seguimiento
La grabación registraba con precisión cada paso del periodista. Según detalló Head Topics, el material mostraba a Longobardi tomando café con una persona en el Hotel Hyatt, y la misma camioneta roja siguiéndolo por la Avenida Alvear.
«Me veo que fui a comprar café sobre la calle Quintana», relató el periodista. El vehículo lo siguió luego por Figueroa Alcorta hasta las oficinas de Fontevecchia, fundador de Perfil. En un tramo de la filmación, Longobardi aparecía dejando su auto a la vuelta de esas oficinas.
El periodista vinculó directamente ese seguimiento con el ataque que sufrió poco después. «Un par de tipos que me terminaron atacando con fierros», sostuvo, en referencia al episodio de octubre de 2014 en el que dos delincuentes lo tiraron al suelo, lo golpearon y le robaron el reloj.
Al finalizar la secuencia, según reconstruyó Latin Media, Berni lo saludó amablemente y lo despidió. Longobardi interpretó aquella reunión como una advertencia: el funcionario le estaba diciendo que sabían todos sus movimientos y que los tenían registrados en video.
La frase que apuntó contra César Milani
Aproximadamente 48 horas después del encuentro con Berni, Longobardi recibió un llamado de un ministro cercano a Cristina Kirchner, quien lo citó en el lobby de un hotel. El funcionario llegó, le dijo dos palabras y se retiró: «Fue Milani».
Con esa referencia, el periodista apuntó contra César Milani, quien durante el kirchnerismo estuvo al frente del Ejército y de la estructura de inteligencia militar, y lo vinculó con una presunta operación de inteligencia en su contra.
El testimonio generó un silencio en la mesa. Fernández Díaz cerró el relato con una síntesis contundente: fue una «guerra del servicio de inteligencia que estaba en pleno gobierno de Cristina».
El patrón del espionaje kirchnerista
El relato de Longobardi se inscribe en un patrón ya documentado del kirchnerismo: el uso de los recursos del Estado para vigilar, presionar y perseguir a periodistas críticos. No se trató de un caso aislado, sino de una metodología que combinaba el aparato de seguridad con la estructura de inteligencia militar.
La revelación también recuerda que Berni, hoy convertido en dirigente provincial, fue en su momento el operador de ese esquema de intimidación. Y que Milani, señalado por múltiples denuncias durante su gestión al frente del Ejército, sigue siendo una figura sin rendición de cuentas completa por su rol en el espionaje ilegal de esa época.
El caso de Longobardi suma una pieza más al expediente moral del kirchnerismo: un periodista filmado durante todo un día por una camioneta estatal, intimidado con un perro en un despacho oficial y golpeado con fierros en la calle, todo en plena democracia.
Preguntas frecuentes
¿Qué le mostró Sergio Berni a Longobardi?
Berni le exhibió en una pantalla gigante un video que registraba todos los movimientos de Longobardi durante una jornada, filmados desde una camioneta roja que lo siguió desde Radio Mitre hasta las oficinas de Jorge Fontevecchia.
¿Quién fue señalado como responsable del seguimiento?
Un ministro cercano a Cristina Kirchner le dijo a Longobardi, 48 horas después del encuentro con Berni, la frase «Fue Milani», en referencia al exjefe del Ejército César Milani.
¿Cuándo sufrió Longobardi el ataque físico?
En octubre de 2014, dos delincuentes en motocicleta lo golpearon con fierros y le robaron el reloj en la calle Ombú, en el barrio de Parque, minutos después de los movimientos que aparecían en el video exhibido por Berni.
