El Gobierno elimina topes burocráticos al RIMI para impulsar el agro
La Resolución 75/2026 exceptúa inversiones estratégicas en riego, climatología y genética de los montos mínimos exigidos, abriendo el régimen a productores regionales
El Gobierno nacional dio un paso firme en la desregulación económica del sector agropecuario. A través de la Resolución 75/2026, la Secretaría de Agricultura precisó los bienes estratégicos que podrán acceder al Régimen de Incentivos para Medianas Inversiones (RIMI) sin necesidad de cumplir con los montos mínimos de inversión establecidos para el resto de los proyectos.
Hasta la fecha, la burocracia imponía umbrales que iban desde los u$s 150.000 para microempresas hasta los u$s 9 millones para medianas empresas del tramo 2. Una escala que, en los hechos, dejaba afuera a numerosos productores regionales cuyas inversiones productivas se realizan de manera gradual y no mediante grandes desembolsos iniciales. La nueva reglamentación corrige esa distorsión y reconoce la realidad del sector.
Los tres ejes de la excepción
La resolución aprobó tres grandes grupos de bienes promovidos que quedan exceptuados de los pisos mínimos de inversión:
- Sistemas y equipos de riego: incluye pivote central, goteo, bombas sumergibles y centrífugas, compuertas, cañerías, válvulas y componentes para infraestructura hídrica.
- Protección climática: mallas antigranizo y sus componentes estructurales, como postes, alambres y torniquetas.
- Bienes semovientes para reproducción: bovinos, porcinos, ovinos, caprinos, equinos y aves, siempre que cumplan condiciones genéticas y productivas específicas.
Genética de calidad, no cualquier hacienda
En el caso de los animales, la normativa es clara y rigurosa. No cualquier incorporación de hacienda accede al beneficio. Solo serán elegibles los animales destinados a reproducción que sean puros de pedigrí, puros registrados, puros controlados, puros por cruza o ejemplares de genética superior.
Además, deberán integrar sistemas productivos formalmente registrados y contar con certificaciones genealógicas reconocidas por la normativa vigente. Entre las entidades habilitadas para certificar se encuentran la Sociedad Rural Argentina, el Stud Book Argentino del Jockey Club y la Asociación Argentina de Fomento Equino. La medida orienta los beneficios hacia inversiones que aumenten la productividad y mejoren la calidad genética de los rodeos.
Requisitos y beneficios fiscales
Para acceder al régimen, no alcanza con la simple compra de los bienes incluidos en los anexos. El productor deberá presentar un proyecto de inversión bajo las condiciones generales del RIMI y acreditar que los bienes forman parte de una inversión alcanzada por el régimen.
La ventaja central es que estos proyectos quedan exentos de los montos mínimos exigidos. El RIMI contempla incentivos tributarios y financieros como amortización acelerada, beneficios vinculados al IVA y otras herramientas orientadas a reducir el costo fiscal de nuevas inversiones.
Impacto en las economías regionales
En un contexto de presión climática creciente y necesidad de mejorar la productividad, esta decisión modifica la ecuación económica de numerosos proyectos agropecuarios. Los principales beneficiarios son los productores que evaluaban inversiones en infraestructura hídrica, protección climática o mejoramiento genético, pero que no alcanzaban las escalas requeridas para ingresar al régimen general.
La medida reafirma el compromiso del Gobierno con los sectores productivos del interior, reconoce la escala real de las economías regionales y elimina una barrera burocrática que operaba como un impuesto indirecto a la inversión productiva. Es una señal clara: el Estado acompaña al sector que genera riqueza y empleo genuino, en lugar de obstaculizarlo con exigencias formales desajustadas de la realidad.