El ajuste rinde sus frutos: Argentina sube de categoría y se abre al crédito global
El rigor fiscal y la apertura económica comienzan a borrar el daño infligido por años de populismo. Las agencias calificadoras elevaron la nota de la deuda argentina, cruzando un umbral clave que reactiva el acceso al crédito internacional. Sin embargo, la inestabilidad política amenaza con atenuar el impacto de estas señales positivas.
Un cruce de umbral clave: de CCC a categoría B
Los mercados de bonos y acciones argentinas registraron fuertes subas desde el miércoles pasado, acompañadas por una baja del riesgo país hasta los 440 puntos básicos. La razón es clara: Standard & Poor's (S&P) elevó la calificación de la deuda en moneda extranjera a largo plazo de CCC+ a B+, mientras que Fitch Ratings había hecho un movimiento similar a principios de mayo, subiendo la nota de CCC+ a B-. Este salto implica cruzar un umbral fundamental en las finanzas internacionales, pasando de la categoría C a la B.
A esta mejora soberana se suma la suba de calificación para ocho empresas argentinas que cotizan con ADR en la Bolsa de Nueva York, todas pasando de B- a B+:
- Aeropuertos Argentina 2000 S.A.
- Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza S.A. (EDEMSA)
- Genneia S.A.
- Pampa Energía S.A.
- Telecom Argentina S.A.
- Transportadora de Gas del Sur S.A. (TGS)
- YPF Energía Eléctrica S.A. (YPF Luz)
- YPF S.A.
Además, Moody's subió la calificación de la deuda en dólares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) de AA+.ar a AAA.ar, lo que refleja la solidez de la gestión local y su acceso al mercado, evidenciado recientemente con la emisión del Bono Tango Serie 14 por u$s500 millones a una tasa del 7,05%.
Los fundamentos del cambio: austeridad, orden y fin del cepo
Según el informe de S&P, la perspectiva estable se fundamenta en la expectativa de que el Gobierno continuará con el ajuste fiscal y que el Banco Central aumentará sus reservas internacionales, sosteniendo el crecimiento y reduciendo la inflación. La agencia destaca que la mejora refleja una menor vulnerabilidad económica y sienta las bases para la recuperación.
El reporte subraya los avances legislativos de la administración de Javier Milei para sentar las bases de un crecimiento sostenible, aunque advierte que la estabilidad macroeconómica será clave. S&P proyecta un crecimiento del 2,7% para 2026 y una inflación promedio del 32%, acercándose al 9% en 2029, gracias al ajuste fiscal sostenido y una política monetaria estricta que funciona como ancla del plan económico.
En este contexto, Argentina se ha fortalecido al convertirse en exportador neto de energía, robusteciendo su resiliencia externa. Fitch señaló que el Gobierno enfocó su estrategia en incrementar las reservas, con compras acumuladas por más de u$s10.000 millones hasta junio, y se proyecta un aumento adicional de u$s8.000 millones en línea con las metas del FMI.
El costo del populismo y el riesgo de la inestabilidad política
A pesar de los avances, las calificadoras remarcan el lastre del historial de inestabilidad macroeconómica y los cambios bruscos de política económica, propios de gobiernos anteriores, que afectan la credibilidad institucional. Fitch advirtió que la oposición se mantiene débil y fragmentada, pero que los mercados son sensibles a la contienda electoral. Cualquier anticipación de un cambio respecto de las políticas actuales de orden y austeridad generaría un shock de confianza, poniendo en riesgo los logros obtenidos.
