La Policía de la Ciudad desarticula dos operativos narco en el centro y sur porteño
En un mes marcado por la ofensiva contra el narcotráfico en Buenos Aires, la Policía de la Ciudad detuvo a dos ciudadanos peruanos que transportaban más de un kilo de cocaína en un taxi trucho por avenida Independencia al 1500, en el barrio de San Cristóbal. El procedimiento, ejecutado durante un operativo de prevención en el centro porteño, evidenció la eficacia de los controles callejeros para interceptar el flujo de estupefacientes en la Capital Federal.
Detalles del operativo en San Cristóbal
Según informaron fuentes policiales, los agentes detectaron la circulación de un taxi Volkswagen Suran con vidrios polarizados, sin taxímetro y con irregularidades en sus patentes. El vehículo presentaba una chapa delantera triplicada y la original solo en la parte trasera. Al detener la marcha para identificar a los ocupantes, dos hombres de nacionalidad peruana de 40 y 28 años, los efectivos advirtieron inconsistencias en sus declaraciones.
En el marco del control, el personal de la Comisaría Vecinal 1B inspeccionó el interior del automóvil y halló debajo del asiento del conductor un bolso negro. Dentro del bolso se encontró un paquete compacto envuelto en nylon negro, con un peso de 1,05 kilos de clorhidrato de cocaína. Tras el hallazgo, los agentes procedieron a la detención inmediata de los dos sospechosos y al secuestro de la sustancia, el vehículo y dos teléfonos celulares.
El caso quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 5, bajo la dirección de María Capuchetti, quien dispuso que ambos imputados permanezcan incomunicados. La medida subraya la firmeza del sistema judicial frente a delitos de alta peligrosidad.
Desmantelamiento de un búnker narco en Villa Lugano
A comienzos de julio, la fuerza de seguridad porteña también implementó otro operativo contra el narcotráfico en el Barrio 15 de Villa Lugano. Allí, la División Unidad Táctica de Pacificación IV desmanteló un búnker narco tras observar una maniobra de venta de drogas frente a una vivienda. Tres mujeres quedaron detenidas, una de ellas de nacionalidad chilena y otra con antecedentes por comercialización de estupefacientes.
Cuando los agentes intentaron identificar al comprador, el hombre intentó alejarse pero fue interceptado. Una de las involucradas ingresó rápidamente al domicilio e intentó ocultar la droga y el dinero, acción que fue detectada por los efectivos desde el exterior. La intervención de la Unidad de Flagrancia Sur permitió el ingreso inmediato a la propiedad y la detención de las sospechosas.
Durante la inspección, los agentes secuestraron 504.400 pesos, 100 dólares, 11 envoltorios de pasta base, 22 de cocaína, 37 de marihuana, una bolsa con Tusi, cuatro celulares y tres balanzas de precisión. Parte de estos elementos fue hallada en un pasillo lindero al inmueble, donde las sospechosas intentaron descartarlos antes de la irrupción policial. Entre las detenidas figura una mujer con tres antecedentes por comercialización de estupefacientes.
La causa quedó bajo la órbita de la Unidad de Flagrancia Sur, a cargo de Sebastián Landini, quien dispuso la consigna policial en la propiedad. Las tres detenidas enfrentan cargos por infracción a la Ley 23.737. El comprador, con antecedentes, fue notificado por infracción a la misma normativa.
Marco legal: la Ley 23.737 como herramienta contra el narcotráfico
La Ley 23.737 regula la tenencia, el tráfico y la producción de estupefacientes en Argentina, estableciendo penas para quienes fabriquen, comercialicen, transporten o almacenen sustancias prohibidas. Sancionada en 1989, la norma diferencia entre delitos asociados al narcotráfico y casos de consumo personal, incorporando medidas alternativas a la prisión para quienes sean usuarios, como el acceso a tratamiento médico y programas de rehabilitación. La legislación prevé el decomiso de bienes vinculados al narcotráfico y otorga facultades a la Justicia para derivar a tratamiento a personas detenidas por consumo propio que acrediten adicción.
Estos operativos demuestran el compromiso del Estado con la seguridad y el orden público, en línea con una política de tolerancia cero hacia el crimen organizado y el narcotráfico. La firmeza de las fuerzas de seguridad y la Justicia es fundamental para proteger a los ciudadanos y preservar la soberanía nacional frente a la delincuencia transnacional.