Crisis del sistema previsional: jubilados necesitan $876.902 para vivir pero cobran $429.254
El envejecimiento poblacional en Argentina expone las graves falencias de un sistema previsional que condena a los adultos mayores a la pobreza estructural. Los datos oficiales revelan una realidad alarmante: mientras la canasta básica para un jubilado alcanza los $876.902, la jubilación mínima apenas llega a $429.254, creando una brecha insostenible que compromete la dignidad de quienes construyeron el país.
La matemática implacable de la pobreza previsional
Según el Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor (Cesyac), la canasta básica para un jubilado trepó a $876.902 en diciembre de 2025. Mientras tanto, ANSES reconoce que la jubilación mínima, incluyendo el bono extraordinario, alcanza apenas $429.254. Esta diferencia de $447.648 mensuales representa una condena a la indigencia para millones de argentinos que aportaron durante décadas al sistema.
La situación se agrava cuando se analiza el mercado inmobiliario. Un monoambiente promedio cuesta $350.000 mensuales, lo que representa el 83,5% del haber jubilatorio mínimo, sin incluir expensas ni servicios básicos. Esta realidad demuestra el fracaso de décadas de populismo previsional que prometió beneficios sin sustento fiscal.
El colapso del gasto en salud
La Defensoría de la Tercera Edad reveló que los medicamentos e insumos farmacéuticos consumen el 27% del haber jubilatorio. Esta cifra no incluye otros gastos esenciales como limpieza, transporte y recreación, evidenciando la imposibilidad estructural del sistema actual para garantizar una vejez digna.
PAMI anunció la cobertura gratuita de insumos básicos como colchones antiescaras, inodoros portátiles y pañales. Sin embargo, esta medida paliativa no resuelve el problema de fondo: la insuficiencia crónica de los haberes previsionales frente al costo de vida real.
Cuidados paliativos: derechos garantizados, realidad esquiva
La Ley Nacional 27.678 garantiza los cuidados paliativos como derecho fundamental, estableciendo cobertura integral a través del Plan Médico Obligatorio (PMO). Santa Fe fue pionera con su legislación provincial desde 2010, demostrando que el federalismo puede liderar soluciones cuando el Estado nacional falla.
La doctora Sonia Juárez, del Ministerio de Salud de Santa Fe, confirmó que obras sociales y prepagas deben cubrir el 100% de estos servicios, incluyendo atención domiciliaria. "Hay una brecha de desconocimiento a nivel comunitario y falta de ofrecimiento por parte del personal sanitario", advirtió la especialista.
El costo real del cuidado profesional
Los servicios privados de enfermería domiciliaria oscilan entre $5.500 y $6.000 por hora, según el turno. Un servicio mensual de 12 horas diarias cuesta entre $1.700.000 y $2.000.000, mientras que la atención completa de 24 horas alcanza los $3.700.000 mensuales.
Estas cifras demuestran que solo las familias con recursos económicos significativos pueden acceder a cuidados dignos, perpetuando una sociedad de dos velocidades donde el dinero determina la calidad del final de la vida.
La necesidad de reformas estructurales
El doctor Nicolás Ghiano, médico geriatra, subraya la importancia de la organización familiar y la distribución equitativa de responsabilidades. "Con el amor solo no alcanza. Si no hay estructura y organización, el esfuerzo se desbalancea", advierte el especialista.
Los cuidados paliativos representan una inversión de bajo costo que ahorra recursos al sistema sanitario, pero requieren una implementación eficiente que solo es posible con instituciones sólidas y marcos regulatorios claros.
La crisis previsional argentina exige reformas urgentes que garanticen la sostenibilidad del sistema y la dignidad de los adultos mayores. La solución pasa por políticas fiscales responsables, eliminación de privilegios corporativos y fortalecimiento de las instituciones que realmente sirven a los ciudadanos que construyeron la Nación.