Brutal asesinato en Córdoba: cuatro contra uno, sin defensa
El crimen de Maximiliano Galván en General Levalle, Córdoba, expone nuevamente la crudeza de la violencia urbana y la necesidad imperiosa de un sistema judicial que garantice orden y seguridad ciudadana. Los hechos demuestran una brutalidad que exige respuestas contundentes del Estado.
Los hechos: ensañamiento y cobardía
Maximiliano Galván, de 36 años, murió tras diez días de agonía en el hospital de Río Cuarto. El albañil fue atacado brutalmente el 16 de enero pasado por cuatro individuos en las inmediaciones de su domicilio en General Levalle, cuando regresaba del trabajo.
Según el testimonio de Vanessa, hermana de la víctima, "no fue una riña, fue ensañamiento". Los agresores, identificados como Martín José Sevilla, Alex Martín Maldonado, Mateo Xavier Maldonado y Ana Paula Victorio, atacaron en grupo contra un hombre indefenso.
"Fueron cuatro contra uno, no había chance de que él se defendiera", declaró la hermana, quien desmintió categóricamente las versiones que apuntaban a un conflicto laboral. "Mi hermano era albañil, ellos jamás trabajaron con él", precisó.
Gravedad de las lesiones y actuación médica
El informe médico reveló la severidad del ataque: Galván presentaba dos coágulos cerebrales y fractura de cráneo. Los hematomas eran tan extensos que imposibilitaron cualquier intervención quirúrgica.
"Nunca nos dieron esperanza. Nos decían que no podían hacer nada", relató su hermana. Durante diez días en terapia intensiva, el hombre luchó por su vida hasta que finalmente falleció el domingo pasado.
Actuación judicial y antecedentes
La Fiscalía de Instrucción de Laboulaye investiga el caso, iniciado tras una denuncia anónima al 911. Dos agresores fueron detenidos el día del ataque y los restantes una semana después. Todos enfrentan cargos por homicidio.
De los cuatro imputados, solo Martín José Sevilla registraba antecedentes penales, dato que subraya la importancia de un sistema de seguridad preventivo eficaz.
La necesidad de justicia firme
"Hay que esperar que no pasen ocho meses o tres años y salgan y vuelvan a hacer algo así", advirtió Vanessa Galván, expresando una preocupación legítima sobre la efectividad del sistema judicial.
Este caso evidencia la urgencia de reformas que garanticen condenas ejemplares para crímenes de esta naturaleza. La sociedad demanda un Estado presente que proteja a los ciudadanos trabajadores como Maximiliano Galván.
La investigación continúa, mientras la familia exige que se haga justicia por este crimen que conmocionó a la comunidad cordobesa y pone en evidencia la necesidad de políticas de seguridad más efectivas.