Binance, el exchange de criptomonedas más grande del mundo, investiga un posible incidente de seguridad después de que más de USD 2.000 millones en Ethereum y otros tokens salieran de sus billeteras hacia direcciones creadas apenas horas antes, según mdz. La operación, detectada el 29 de octubre, encendió las alarmas del mercado cripto por su vínculo con Tornado Cash, un servicio que dificulta el rastreo del origen de los fondos.
La compañía aseguró que no detectó afectaciones en el dinero de sus usuarios, aunque todavía no calificó oficialmente el episodio como un ataque. El movimiento se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre la seguridad de las plataformas de intercambio, que mueven volúmenes millonarios diarios con escaso control estatal efectivo.
Cómo ocurrió el movimiento de fondos
Todo comenzó a las 20:24 UTC, cuando una transacción retiró 167.464 ETH, unos USD 388 millones, de la dirección identificada como Binance 14. En esa misma operación se trasladaron otros 63 tokens, entre ellos cerca de USD 1.600 millones en tether (USDT).
La billetera que recibió el dinero había sido creada ese mismo día y, en apenas 15 minutos, giró otros 195.460 ETH, equivalentes a unos USD 450 millones, hacia una segunda dirección nueva, mientras retenía alrededor de USD 1.500 millones en tokens, según los registros de Etherscan que cita el informe de mdz.
El origen de la maniobra también despertó sospechas: la wallet que inició la transferencia había recibido tres depósitos de unos 0,1 ETH a través de Tornado Cash el 28 y el 29 de octubre, aunque el uso de esa herramienta no prueba por sí solo que haya existido un ataque.
Según El Diario, Binance investiga un posible incidente de seguridad después de detectarse transferencias millonarias desde billeteras vinculadas al exchange hacia direcciones de reciente creación. DiarioBitcoin subraya que la pérdida efectiva de fondos sigue siendo una hipótesis: la cifra superior a USD 2.000 millones, los depósitos previos vía Tornado Cash y la falta de una respuesta inicial de Binance son hechos reportados, pero nada acredita todavía un hackeo.
Tether y Circle congelan cerca de USD 1.800 millones
Las emisoras de stablecoins reaccionaron con rapidez. Tether congeló 975,1 millones de USDT en la dirección principal que recibió los fondos, mientras que Circle, a cargo de USDC, bloqueó otros 823 millones en esa misma billetera a las 21:04 UTC. Con ambas acciones, el monto inmovilizado llegó a cerca de USD 1.800 millones.
Jeremy Allaire, CEO de Circle, dijo en X que la compañía sigue de cerca la posible vulnerabilidad vinculada a Binance y que actuó en coordinación con las autoridades. Más tarde, Paolo Ardoino, CEO de Tether, elevó la cifra congelada por su empresa a más de 1.567 millones de USDT.
Ambas firmas pueden incluir direcciones en listas de bloqueo para frenar sus tokens, pero el responsable de la maniobra sigue moviendo el resto de las criptomonedas a gran velocidad, lo que complica contener la operación.
Qué dicen Binance y Changpeng Zhao
Binance confirmó que sus equipos analizan con urgencia los reportes sobre un posible incidente de seguridad y advirtió que todavía no comprobó impacto en los fondos de los clientes. Además, alertó sobre intentos de estafa y pidió a los usuarios no abrir enlaces, responder mensajes ni entregar datos de la cuenta a fuentes que no sean oficiales.
Changpeng Zhao, fundador del exchange, sostuvo en X que todo indica que se trata de un hackeo y anticipó que, como accionista, espera que los fondos de los usuarios queden cubiertos por completo. La empresa, en cambio, todavía evita esa calificación oficial. Yi He, cofundadora y co-CEO de Binance, repitió que el dinero de los clientes está a salvo.
Según CriptoNoticias, Tether y Circle congelaron en conjunto unos USD 2.400 millones vinculados a la operación, en una coordinación que muestra la capacidad de respuesta del sector privado cuando actúa con celeridad.
Un golpe que superaría al caso Bitget
Si se confirma el monto total, el golpe superaría con holgura los USD 387 millones robados a Bitget en septiembre. Sin embargo, los datos públicos de la blockchain no alcanzan para afirmar que Binance haya sido vulnerado: los movimientos también podrían corresponder a una gestión interna de fondos, una distinción que la empresa todavía no resolvió en su comunicación oficial.
El episodio reaviva el debate sobre los riesgos de un sector que opera en gran medida fuera del perímetro regulatorio tradicional. Para el inversor común, la lección es doble: la transparencia de la blockchain permite seguir el rastro de los fondos en tiempo real, pero también expone la velocidad con la que un atacante puede mover activos entre direcciones nuevas antes de que las emisoras de stablecoins o las autoridades puedan reaccionar.
Los próximos días serán decisivos para saber si Binance confirma el ataque, cuánto dinero quedó definitivamente fuera de alcance y si los fondos de los usuarios quedan cubiertos como anticipó Zhao.
