Universitario de Deportes arranca el Clausura 2026 con triunfo en Tarma: la convicción de un equipo que no negocia la victoria
El Torneo Clausura 2026 comenzó con un mensaje claro para el fútbol peruano: Universitario de Deportes no está dispuesto a ceder un centímetro en la lucha por el título. Bajo la dirección del experimentado Héctor Cúper, el cuadro crema derrotó 2-1 a ADT en el estadio Unión Tarma, una de las plazas más exigentes del campeonato. Los goles de Álex Valera y Lisandro Alzugaray sellaron un triunfo que trasciende el marcador, pues refleja la disciplina táctica y la determinación de un plantel que entiende el peso de su camiseta.
El defensor argentino Matías Di Benedetto, figura clave en la zaga, fue el portavoz de esa convicción. En declaraciones a 'Jax Latin Media', el zaguero expresó: “Estamos muy contentos. Vinimos muy convencidos, a ganar el partido porque tenemos esta nueva ilusión. Nos preparamos para afrontarlo de la mejor manera. La verdad que nos vamos muy contentos porque todos conocemos este medio y sabemos que es una de las canchas más difíciles”. Sus palabras no son un mero gesto de cortesía; son la confirmación de un plan de juego ejecutado con rigor y autoridad.
La victoria en Tarma: un golpe de autoridad en el Clausura
El triunfo cobra un valor estratégico mayúsculo. Tarma, con su altura y el empuje local de ADT, suele ser un cementerio de ilusiones para los equipos visitantes. Sin embargo, Universitario supo sobreponerse al empate parcial de Jeremy Canela y encontró en la precisión de Alzugaray, mediante un tiro libre, el golpe definitivo. Este resultado no solo suma tres puntos, sino que envía una señal al resto de la competencia: el equipo de Cúper está preparado para pelear cada partido como si fuera una final.
La nueva línea de cuatro: el sello de Cúper que empieza a dar frutos
Más allá del resultado, el partido evidenció la consolidación del nuevo sistema táctico impuesto por Héctor Cúper. Desde 2023, Universitario había basado su éxito en una línea de tres defensores centrales, un esquema que le permitió conquistar títulos. Pero la inteligencia del fútbol exige evolución. Los rivales habían comenzado a descifrar el funcionamiento crema, y la llegada del entrenador argentino significó un giro necesario: una defensa de cuatro hombres que busca otorgar solidez y versatilidad.
Di Benedetto, pieza angular en esta transición, explicó el proceso: “Hemos trabajado mucho, el profe ha hecho mucho hincapié en trabajar esa línea de cuatro, los movimientos y creo que nos hemos sentido muy bien. Seguramente sí habrá que afinar algunos detalles, lo trabajaremos en la semana para seguir mejorando”. La adaptación no es automática, pero las sensaciones son positivas. El rendimiento defensivo en Tarma, frente a un rival que suele generar peligro, demuestra que el trabajo de pretemporada rinde frutos.
Presión y responsabilidad: el Clausura como batalla decisiva
El contexto del Clausura es implacable. Tras perder el Apertura, Universitario sabe que no tiene margen de error. Cada punto perdido puede ser la diferencia entre celebrar el título nacional o ver a Alianza Lima alzarse con el campeonato directo. Di Benedetto lo resumió con claridad: “Lo tenemos claro. Por eso, vinimos muy convencidos hoy a una cancha muy difícil”. La presión no es un lastre, sino un motor que impulsa a un equipo que entiende su historia y su responsabilidad.
Próximo desafío: recibir a Cusco FC con el regreso de viejos conocidos
Universitario no tendrá tiempo para celebraciones. El viernes 24 de julio, a las 20:30 horas en el estadio Monumental, recibirá a Cusco FC por la segunda jornada del Clausura. El partido tendrá un ingrediente extra de tensión: marcará el regreso a Ate de Javier Rabanal y Miguel Salveira, quienes defendieron la camiseta crema en el Apertura y cuyas salidas no fueron precisamente amistosas. Será una prueba de carácter para el equipo de Cúper, que buscará mantener el puntaje perfecto y confirmar que el triunfo en Tarma no fue una casualidad, sino el inicio de una campaña de autoridad.