Reino Unido profundiza la investigación sobre la red Epstein: documentos comprometedores fueron alterados para proteger al ex príncipe Andrés
Las autoridades británicas han intensificado la investigación sobre los vuelos privados de Jeffrey Epstein que utilizaron el aeropuerto de Stansted, al norte de Londres, tras revelarse que documentos oficiales fueron alterados secretamente para ocultar la participación del ex príncipe Andrés en actividades comprometedoras.
La Policía de Essex evalúa nuevas evidencias
La Policía del condado de Essex confirmó que está evaluando información sobre los vuelos privados que operaron desde Stansted después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos divulgara nuevos archivos sobre la red de tráfico de menores de Epstein. Estos documentos revelan el alcance de los contactos del pederasta convicto con figuras influyentes del establishment británico.
Según las investigaciones, Epstein utilizó sistemáticamente el aeropuerto de Stansted para traer menores de edad desde Letonia, Lituania y Rusia, tal como denunció el ex primer ministro laborista Gordon Brown en un artículo reciente para New Statesman.
Manipulación de documentos oficiales genera indignación
El tabloide The Sun reveló este lunes que correos electrónicos entre el ex príncipe Andrés y Epstein fueron alterados en secreto durante las últimas dos semanas, después de su publicación oficial. Esta manipulación buscaría ocultar que Andrés facilitó documentos sensibles del gobierno británico al magnate pedófilo.
"Esto está frustrando la Justicia. Es un encubrimiento del crimen", declaró Jess Michaels, víctima de la red Epstein. "Seguimos siendo manipulados. Está diseñado para proteger a los responsables e intimidar a los supervivientes", agregó con firmeza.
Evidencias comprometedoras censuradas
Entre los documentos con detalles tachados se incluye un correo electrónico entre Epstein y una mujer rusa llamada Irina, que confirma una velada con Andrés en agosto de 2010. Este mensaje formaba parte de casi 100 comunicaciones descubiertas mediante búsquedas por las iniciales "tdoy" (The Duke of York).
La metodología permitió filtrar los 3,5 millones de documentos publicados por el Departamento de Justicia estadounidense para identificar aquellos en los que el hermano del rey Carlos III aparecía como remitente o destinatario.
Investigación criminal en curso
La Policía del Valle del Támesis, jurisdicción que incluye Windsor donde residía Andrés hasta hace pocos días, evalúa actualmente toda esta información para determinar si procede abrir una investigación criminal formal contra el ex príncipe, quien ya perdió todos sus títulos nobiliarios y honores por orden de su hermano.
Este caso representa un desafío crucial para las instituciones británicas, que deben demostrar que la justicia opera sin privilegios, independientemente del estatus social o político de los involucrados. La manipulación de evidencias oficiales constituye un ataque directo al estado de derecho y exige una respuesta contundente de las autoridades competentes.