Meta fiscal 2026: la recaudación deberá crecer 5,4% en el último cuatrimestre
El cumplimiento de la meta fiscal de 2026 depende de una recuperación significativa de la recaudación tributaria entre septiembre y diciembre. Según un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) basado en las proyecciones del proyecto de Presupuesto 2027, los ingresos deberán crecer 5,4% real interanual en los últimos cuatro meses para compensar la caída acumulada de 3,8% registrada entre enero y agosto. De lograrlo, el año cerraría con una baja de solo 0,9%, tal como prevé el Gobierno.
El estudio, dirigido por Nadin Argañaraz, utiliza exclusivamente los supuestos contenidos en el proyecto enviado por el Ejecutivo al Congreso. No se trata de una proyección propia, sino del cálculo de las variaciones reales implícitas en las pautas oficiales. El desafío es considerable: pasar de una contracción de casi cuatro puntos a un crecimiento superior a cinco puntos en apenas cuatro meses.
¿Qué impuestos deberán acelerar su recuperación?
El esfuerzo no será uniforme. El caso más exigente es el de los Derechos de Exportación, que entre enero y agosto cayeron 28,3% real. Para cumplir la pauta anual, deberán crecer 65,8% real en el último cuatrimestre, lo que dejaría el año con una baja de 11,8%.
Ganancias también deberá acelerarse: tras subir 5,5% real en los primeros ocho meses, el proyecto supone un crecimiento de 14,5% entre septiembre y diciembre, para cerrar con un aumento anual de 8,5%.
En Seguridad Social se necesita un cambio de signo. Después de caer 3,6% real hasta agosto, los recursos deberían aumentar 4,8% en el último tramo del año. Aun así, el cierre anual sería levemente negativo, con una baja de 1%.
El rol del IVA en el cierre fiscal
El IVA, el tributo de mayor peso en la recaudación, acumuló una caída real de 6,6% hasta agosto. El Presupuesto supone que esa contracción se modere a 3% entre septiembre y diciembre, lo que permitiría terminar 2026 con una baja de 5,4% real.
Bienes Personales, en cambio, muestra una trayectoria inversa. Subió 7,3% real en los primeros ocho meses, pero debería caer 33,9% en el último cuatrimestre según las cifras implícitas en el proyecto.
En el resultado anual, seis de los diez tributos relevados por IARAF terminarían con caídas reales. Los mayores retrocesos corresponderían a Internos Coparticipados (-20,2%), Derechos de Importación y Tasa Estadística (-19,3%) y Derechos de Exportación (-11,8%). También bajarían IVA Neto (-5,4%), Créditos y Débitos en Cuenta Corriente (-2,8%) y Seguridad Social (-1%).
Entre los que aumentarían se destacan Combustibles (+20,5%), Ganancias (+8,5%) y Bienes Personales (+0,6%). IARAF advierte que la fuerte suba de 132,9% asignada a “Otros Impuestos” corresponde a una categoría residual y heterogénea, por lo que debe interpretarse con cautela.
¿Cómo impacta la recaudación en provincias y Nación?
El informe también desagrega la distribución entre el Gobierno nacional y las provincias. Hasta agosto, los recursos coparticipables destinados a provincias y CABA habían caído 1,3% real, mientras que la porción que permanece en manos de la Nación retrocedió 5%.
Para septiembre-diciembre, el Presupuesto supone una recuperación de 6,5% real en la parte nacional y de 3,2% en los recursos provinciales. Esa combinación deriva en el crecimiento total de 5,4%.
Al cierre de 2026, la recaudación que reciben provincias y CABA quedaría prácticamente estable, con una suba real de 0,1%, mientras que la porción nacional caería 1,4%. Según IARAF, la baja real del año recaería principalmente sobre los recursos que quedan en manos del Gobierno nacional.
¿Qué exige el Presupuesto 2027?
Lo que ocurra de aquí a diciembre no solo define el resultado de este año, sino que establece la base sobre la que se construyó el Presupuesto 2027. Si la recaudación efectiva queda por debajo de la pauta, el Gobierno probablemente deberá ajustar el gasto para sostener el equilibrio fiscal. Si, por el contrario, los ingresos superan la previsión, habría mayor margen para aumentar el gasto.
Para 2027, el proyecto contempla un crecimiento real de 5,7% de la recaudación total. Solo dos tributos tendrían caídas: Bienes Personales (-11,1%) y Seguridad Social (-1%). El resto mostraría aumentos, con Combustibles (+31,7%), Derechos de Exportación (+16,8%) y Derechos de Importación (+15,1%) a la cabeza.
Sin embargo, los impuestos con mayor tasa de crecimiento no son necesariamente los que más aportarán a la mejora total. Por su peso en la estructura tributaria, IVA y Ganancias concentran el 61% del crecimiento proyectado: el IVA aportaría 32% de la suba total y Ganancias otro 29%. Combustibles contribuiría con 16%.
La composición también modificaría el reparto entre Nación y provincias. Para 2027, el Presupuesto proyecta un aumento real de 7,3% en la recaudación destinada a provincias y CABA, y de 5% en la que queda en poder de la Nación.
El Presupuesto, de esta manera, descansa primero en una recuperación fuerte de los ingresos durante el último tramo de 2026 y luego en otra mejora real durante 2027. El número inmediato es el más exigente: después de ocho meses con una caída de 3,8%, la recaudación deberá pasar a crecer 5,4% real entre septiembre y diciembre para que el cierre fiscal se ajuste al escenario presentado por el Gobierno.