El brote de ébola declarado el 15 de mayo en el este de la República Democrática del Congo ya dejó 4.600 muertos y 9.500 infectados, con una letalidad cercana al 50%, y se extendió a Nigeria, Kenia y Uganda, según los datos oficiales que manejan los gobiernos de la región.
El virus pertenece a la variante Bundibugyo, una cepa poco común para la cual no existe vacuna, medicamento ni cura aprobados. Es la epidemia número 17 en la historia congoleña y avanza hacia convertirse en la más mortífera y geográficamente extensa jamás registrada, según publicó Rosario3.
Un brote que ya no reconoce fronteras
El epicentro sigue siendo la provincia de Ituri, al noreste del Congo, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur. Pero el virus ya alcanzó ocho provincias y cruzó fronteras, una expansión que coincide con la escalada del conflicto armado que se prolonga desde hace décadas en el este congoleño entre las fuerzas gubernamentales y los grupos rebeldes.
Nigeria confirmó un caso en Abuya, su capital, después de que una mujer llegada desde Uganda diera positivo. La paciente comenzó con síntomas el 7 de octubre y fue ingresada el 11 de octubre en un hospital privado, donde se diagnosticó la enfermedad. El ministro de Salud, Muhammad Pate, informó que se inició el rastreo de 44 contactos, según informó El País.
Kenia confirmó su primer caso a principios de este mes y registró nueve contagios desde entonces. Uganda, que la Organización Mundial de la Salud había declarado libre del virus, reportó dos muertes tras el brote detectado en el Congo. Naciones Unidas señaló que Nigeria es el quinto país este año, después de la RDC, Francia, Uganda y Kenia, en confirmar la presencia de la enfermedad por el virus del ébola causada por el virus Bundibugyo, según Noticias ONU.
La advertencia de los Centros Africanos de Control de Enfermedades
El doctor Jean Kaseya, director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, fue tajante en la red social X.
Nos enfrentamos a una amenaza extremadamente grave. Este brote de ébola en Bundibugyo ya se convirtió en el más extenso geográficamente de la historia, afectando a varios países repartidos por tres regiones de África.
Los expertos coinciden en que se trata del brote de propagación más rápida registrado hasta la fecha. Su rumbo apunta a superar el más mortífero de todos: la epidemia regional de África Occidental entre 2014 y 2016, que causó 11.000 muertes según la OMS, recordó también The Washington Post.
Por qué la respuesta sanitaria no alcanza
La OMS advirtió que el brote se propaga más rápido que los esfuerzos por rastrearlo y frenarlo. La velocidad de transmisión se explica por factores concretos: movimientos masivos de población, violencia armada, desconfianza de las comunidades hacia el sistema sanitario y condiciones laborales precarias para el personal de primera línea.
Cinco meses después del inicio, las cifras siguen alarmando. Más del 70% de los nuevos casos corresponden a personas que no tuvieron contacto con casos conocidos, mientras que al menos el 60% de las muertes se produjeron fuera de los centros de tratamiento a principios de octubre.
Aquí está la lección institucional que el caso deja a la vista. Allí donde el Estado no controla el territorio, donde la autoridad se disuelve en zonas dominadas por milicias y donde la burocracia internacional llega tarde, el virus avanza sin freno. El este del Congo es el ejemplo más crudo: décadas de Estado ausente y conflicto armado crearon el terreno perfecto para que un patógeno sin vacuna circule durante meses sin ser detectado. La respuesta sanitaria no puede sustituir lo que falta de fondo: orden, control territorial y estados que funcionen.
Cómo se transmite y qué se está haciendo
El ébola es altamente contagioso y se transmite por contacto directo con los fluidos corporales de una persona infectada, como la sangre y el vómito, o con materiales y superficies contaminados, como la ropa de cama y la vestimenta. Si bien no existe una vacuna aprobada contra la cepa Bundibugyo, los ensayos clínicos de un candidato comenzaron en la Universidad de Oxford en julio, en una carrera contrarreloj contra una epidemia que ya cruzó tres regiones del continente.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la variante Bundibugyo del ébola?
Es una cepa poco común del virus del ébola para la cual no existe vacuna, medicamento ni cura aprobados. Fue identificada como causa del actual brote declarado el 15 de mayo en Ituri, República Democrática del Congo.
¿Cuántos muertos y contagios dejó el brote hasta ahora?
Según los datos oficiales de los gobiernos de la región, el brote dejó 4.600 muertos y 9.500 infectados desde su confirmación en mayo, con una tasa de letalidad cercana al 50%.
¿A qué países se extendió el brote?
Además de la República Democrática del Congo, el virus llegó a Nigeria, Kenia y Uganda. Naciones Unidas también registró un caso en Francia, lo que convierte a Nigeria en el quinto país afectado este año.
¿Existe una vacuna en desarrollo?
Sí. Los ensayos clínicos de una vacuna contra la cepa Bundibugyo comenzaron en julio en la Universidad de Oxford, aunque todavía no hay una fórmula aprobada.
