En las rutas argentinas, una señal de tránsito amarilla con un árbol inclinado puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y una tragedia. Se trata de la señal P.30, una advertencia preventiva que alerta sobre la posible presencia de vientos fuertes laterales, un fenómeno que en regiones como la Patagonia y Cuyo puede poner en riesgo la estabilidad de cualquier vehículo.
Esta señal, contemplada en la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449, es parte del sistema de señalización vial argentino. Su función es clara: advertir a los conductores antes de ingresar a zonas donde las ráfagas pueden afectar el control del vehículo. El diseño muestra la silueta negra de un arb
