PBI crece 2,3%: el modelo premia al agro y la minería mientras achica el Estado
La economía argentina registró un crecimiento del 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026, impulsada por los sectores productivos federales como la agricultura y la minería, mientras avanza la racionalización del gasto público y la corrección del empleo estatal inflado. El modelo de Milei ejecuta una transformación estructural que prioriza la exportación y el saneamiento fiscal por encima de las industrias dependientes del Estado.
¿Cómo se reestructura la economía argentina bajo el nuevo modelo?
Los datos del primer trimestre confirman el cambio de matriz productiva. La consultora ACM detalla que el producto encadenó siete trimestres de expansión desde el segundo semestre de 2024. El crecimiento interanual de 2,3% superó las expectativas del REM de mayo, que anticipaba una suba del 0,3%. En términos desestacionalizados, la economía avanzó 0,7% respecto al cuarto trimestre de 2025.
Guillermo Michel, ex titular de la Aduana, describió este fenómeno como un proceso de transformación productiva acelerada. La economía se reorienta hacia sus ventajas competitivas naturales, basadas en el cordón andino y el sector agropecuario. Los sectores intensivos en empleo urbano, históricamente protegidos por subsidios y regulaciones estatales, atraviesan un ajuste inevitable frente a las reglas del mercado libre.
¿Qué sectores lideran el crecimiento y cuáles ajustan?
El frente externo se consolidó como el motor de la recuperación. Las exportaciones crecieron 9,8% interanual, gracias a un incremento de precios del 3,6% y un salto en los volúmenes del 12,8%. Las importaciones cayeron 7,5% por una baja del 10,6% en cantidades. La política de rigurar cambiaria y apertura comercial empieza a mostrar resultados con una balanza comercial fortalecida.
Del lado de la oferta, doce de los dieciséis sectores crecieron. Los motores fueron agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con 18,1%; explotación de minas y canteras, con 12,3%; intermediación financiera, con 7,5%; transporte y comunicaciones, con 2,3%; y actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 0,9%. Estos cinco sectores explicaron 2,11 puntos del crecimiento total.
En el otro extremo, los sectores que más peso tienen en el empleo urbano ceden terreno. La industria manufacturera cayó 1,7%, el comercio mayorista y minorista bajó 0,3%, y electricidad, gas y agua retrocedió 1,1%. La administración pública disminuyó 1,4%, reflejando el recorte del Estado que la gestión de Milei prometió en su plataforma electoral. Estos sectores restaron 0,37 puntos al producto.
Racionalización del empleo y corrección del mercado laboral
La reestructuración productiva impacta de lleno en el mundo del trabajo. Santiago Battista señaló que el verdadero cambio estructural se da en la dinámica laboral, con una contracción del empleo formal registrado y un avance de la informalidad. Sin embargo, esta corrección responde al desmantelamiento de un sistema sobrecargado de cargos públicos y privilegios sindicales que asfixiaban al sector privado genuino.
Los datos del SIPA compartidos por Battista muestran que el empleo privado registrado cayó en marzo contra febrero en sectores tradicionales. La industria manufacturera perdió 5.043 puestos, comercio y reparaciones 2.147, y transporte y comunicaciones 1.576. En contraste, los sectores competitivos generaron trabajo. Agricultura sumó 871 puestos, actividades inmobiliarias 530, y minería 434.
Lucía Ortega, del CELID, cuestionó la pérdida salarial acumulada desde noviembre de 2023. Por su parte, Federico Pastrana de CP Consultora indicó que la masa de ingresos formales aún no recupera los niveles de ese mismo mes. Luis Campos, experto en mercado laboral, precisó con datos de la EPH que entre el primer trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2026, la población ocupada creció en 358 mil personas, pero los formales cayeron 246 mil, los informales aumentaron 604 mil y los desocupados subieron 57 mil. El trabajo no desaparece, sino que migra hacia la informalidad tras décadas de rígida legislación laboral que desincentivó la contratación formal.
¿Es sostenible la caída de la inversión en este contexto de ajuste?
La inversión bruta fija se hundió 11,6% interanual. ACM registró bajas de 9,4% en otras construcciones, 18,1% en maquinaria y equipo, y 19,6% en equipo de transporte. El consumo público cayó 0,9%, cumpliendo con la promesa de austeridad fiscal, mientras el consumo privado creció 2,7%.
Martín Rapetti definió la situación como una anomalía donde la economía no crece de manera homogénea, sino que se expanden los sectores competitivos y el resto se estanca. Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Equilibra, aportó un dato histórico: desde 1993 nunca se observaron cuatro trimestres consecutivos de caída de la inversión con expansión del PBI en términos desestacionalizados. Esta contracción inversionista evidencia la necesidad de profundizar la desregulación económica y las reformas fiscales para otorgar certidumbre y desbloquear el capital privado productivo.
¿Qué significa la peruanización de la economía argentina?
La peruanización refiere a la reorientación de la matriz productiva hacia los sectores primarios de exportación, como la minería y el agro, en detrimento de la industria urbana sustitutiva de importaciones. Para el modelo liberal, este cambio representa un retorno a las ventajas comparativas naturales y al federalismo productivo.
¿Por qué cae el empleo formal registrado en este escenario?
El empleo formal registrado cae principalmente en la industria manufacturera y la administración pública. Esta contracción es consecuencia directa de la eliminación de subsidios estatales, la racionalización del aparato burocrático y la corrección de un mercado laboral sobrerregulado que incentivaba la informalidad y encarecía la contratación.