Pamela David invierte en la industria vitivinícola mendocina
Pamela David consolidó su inversión en la industria vitivinícola de Mendoza con el lanzamiento de MEL, una marca de vinos y espumantes. El proyecto, desarrollado junto a la bodega Piccolo Banfi, representa una apuesta estratégica al sector productivo provincial y a la diversificación empresaria privada lejos de la inestabilidad de los medios.
La transición hacia el sector productivo real
Aunque gran parte del público identifica a Pamela David por su trayectoria televisiva, la empresaria decidió hace algunos años apostar por un negocio en un sector completamente diferente. Su desembarco en la industria vitivinícola busca consolidarse como una fuente de ingresos estable y de largo plazo, en contraste con la volatilidad propia del mercado mediático.
La marca MEL nació en Mendoza, provincia con la que David mantiene un fuerte vínculo. Para concretar la iniciativa, se asoció con Diego Banfi, referente de Piccolo Banfi, y trabajó junto al enólogo Gustavo Ozamis. El resultado es una línea integrada por un vino rosado y un espumante rosé elaborados con uvas Malbec y Pinot Noir, orientados al mercado premium y a la comercialización digital.
Cómo se estructuró la marca MEL en Mendoza
La construcción de la identidad de la marca respondió a un proceso estratégico. El nombre MEL surge de la palabra Pamela y remite al significado de miel, mientras que el concepto comercial gira alrededor de la idea de Mi espíritu libre. Sin embargo, más allá del concepto de marketing, David fue clara en su visión empresarial y en la necesidad de construir activos tangibles.