La Justicia frena el gift shop en la Recoleta: el cementerio no es un shopping
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio marcha atrás con la polémica licitación para instalar un gift shop con servicio gastronómico en una bóveda del Cementerio de la Recoleta. Una medida cautelar del Juzgado Contencioso Administrativo N° 6 anuló el proceso, que había generado un fuerte rechazo por parte de los familiares y ponía en duda los límites entre el respeto a los espacios de descanso y la explotación comercial.
Qué decía la licitación de la bóveda en la Recoleta
La bóveda en cuestión está ubicada en la Sección 17, Tablón 201, con una superficie cubierta de 24,55 metros cuadrados. El llamado a licitación preveía una concesión comercial por cinco años, con un canon base de 1.600.000 pesos, para instalar una tienda de recuerdos y un local de comidas y bebidas al paso.
Según la versión oficial del Gobierno porteño, los 30 propietarios registrados de la bóveda acumulan una deuda de 22.215.070 pesos por mantenimiento correspondiente al período 2007-2026. A ese monto se suman 15.587.653 pesos por trabajos de reparación que, según la administración, fueron realizados por la Ciudad.
La cautelar que frenó la explotación comercial
El expediente judicial fue presentado por Lucía Girado, heredera de la familia concesionaria, quien pidió la nulidad del procedimiento que declaró la caducidad de la concesión. La medida cautelar ordenó al Ejecutivo porteño abstenerse de dictar la caducidad del terreno y de disponer cualquier licitación o remate público.
El juez Roberto Gallardo, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 6, también suspendió la Licitación Pública n° 10002-1251-LPU26. En su resolución, Gallardo sostuvo que el cementerio, como bien jurídico, constituye un espacio de paz y descanso para los deudos y no un centro comercial.
“A partir de la declaración de caducidad, el Gobierno habría iniciado una segunda etapa orientada a una explotación comercial onerosa y lucrativa en un lugar que podría estar fuera del comercio”, señaló el magistrado.
La disputa por la titularidad y las notificaciones
El Gobierno porteño afirmó que desde 2025 envió cartas documento y publicó edictos sin que ninguno de los titulares regularizara la situación ni abonara los importes reclamados. Las autoridades sostuvieron que la declaración de caducidad siguió el procedimiento habitual aplicado en los cementerios de la Ciudad.
Girado rechazó esa reconstrucción y dijo que intentó regularizar la situación en numerosas oportunidades, pero que con el paso de los años perdió el rastro de cuál de sus familiares figura como titular en los registros. Esa situación, afirmó, le impidió asumir el pago de la tasa anual y del mantenimiento general.
“La bóveda no está abandonada porque yo voy; si desde la administración del lugar dicen que está abandonada porque no se pagó la tasa es otra cosa. Nadie me dijo nada nunca. Vivo a 10 cuadras y voy varias veces al año”, declaró la heredera.
La mujer agregó que su padre y dos de sus abuelos fueron sepultados allí hace más de 20 años y que comparte ese espacio con numerosos parientes. “El director me dijo que se habían seguido todos los pasos correspondientes y que tenían los nombres de los familiares notificados: están todos muertos los de la lista”, afirmó.
Qué pasa ahora con la bóveda de la familia Girado
La bóveda permanecía clausurada hasta este fin de semana y el acceso estaba bloqueado incluso para los familiares, en medio de un refuerzo de las medidas de seguridad en el perímetro. En ese contexto se presentó el amparo que derivó en la decisión judicial.
El panteón, como casi todos los entregados en el siglo XIX, había sido concesionado a perpetuidad a la familia Girado, oriunda del sur de la provincia de Buenos Aires. La decisión judicial marca un precedente sobre los límites de la explotación comercial en espacios patrimoniales y de descanso, un debate que recién comienza.
Preguntas frecuentes sobre la licitación del cementerio de la Recoleta
¿Por qué se anuló la licitación del gift shop en la Recoleta?
La licitación fue anulada por una medida cautelar del Juzgado Contencioso Administrativo N° 6, que hizo lugar al amparo presentado por una heredera de la familia concesionaria de la bóveda, cuestionando la caducidad del permiso sobre el inmueble.
¿Cuánto dinero se reclamaba por la bóveda de la Recoleta?
El Gobierno porteño reclamaba 22.215.070 pesos por mantenimiento (período 2007-2026) y 15.587.653 pesos por trabajos de reparación realizados por la Ciudad.
¿Qué argumentó el juez para frenar la explotación comercial?
El juez Roberto Gallardo sostuvo que el cementerio es un espacio de paz y descanso para los deudos y no un centro comercial, y que la explotación comercial onerosa en ese lugar podría estar fuera del comercio.