La Unión Europea inicia la aplicación provisional del acuerdo con Mercosur tras la ratificación argentina
La Unión Europea ha puesto en marcha este viernes el proceso de aplicación provisional del acuerdo de libre comercio con Mercosur, después de que Argentina y Uruguay completaran sus respectivos procesos de ratificación. Esta decisión marca un hito en las relaciones comerciales entre ambos bloques tras más de 25 años de negociaciones.
Argentina lidera la integración comercial
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció desde Bruselas el inicio de este proceso, destacando que los Estados miembros europeos ya habían dado su aprobación en enero. El acuerdo creará un mercado de 720 millones de personas, consolidando una de las zonas de libre comercio más importantes del mundo.
Para la implementación provisional de la parte comercial del acuerdo, las autoridades europeas necesitaban que al menos uno de los países del Mercosur hubiera aprobado el texto. Argentina y Uruguay cumplieron esta condición este jueves, demostrando su compromiso con la apertura económica y la integración internacional.
Un paso hacia la soberanía económica
Von der Leyen subrayó que la aplicación provisional representa un avance para que Europa "forje su propio futuro". El Consejo de la Unión Europea ya había respaldado la entrada en vigor transitoria, mientras las autoridades comunitarias aguardan la validación definitiva del acuerdo.
Sin embargo, el futuro del pacto enfrenta incertidumbre después de que el Parlamento Europeo detuviera el proceso de ratificación, esperando una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre un recurso que cuestiona la compatibilidad del tratado con el Derecho comunitario.
Resistencias proteccionistas en Europa
El acuerdo ha enfrentado oposición de sectores agrícolas europeos, preocupados por la competencia de productos sudamericanos con controles de calidad menos restrictivos. Francia y Polonia se han alineado con estas demandas proteccionistas, exigiendo mayores salvaguardas.
No obstante, la entrada en vigor definitiva requiere un proceso de ratificación complejo que incluye la aprobación de los Veintisiete países miembros y el consentimiento del Parlamento Europeo. Esta votación permanece pendiente hasta que el Tribunal de Justicia resuelva el recurso presentado.
El acuerdo representa una oportunidad histórica para fortalecer los vínculos comerciales entre Europa y América Latina, con Argentina posicionándose como líder en la promoción de la integración económica y la apertura de mercados.