Rusia reconoce oficialmente que no logró sus objetivos estratégicos en Ucrania
El Kremlin admitió este martes que la campaña militar rusa en Ucrania continuará después de cuatro años, reconociendo públicamente que Rusia no ha alcanzado "todos sus objetivos" en el país vecino. Esta declaración del portavoz presidencial Dmitri Peskov marca un punto de inflexión en el discurso oficial moscovita.
Reconocimiento del estancamiento militar
"En su totalidad, es cierto que los objetivos no se han logrado. Por ello, continúa la operación militar especial", declaró Peskov durante su habitual comparecencia telefónica ante la prensa. El funcionario reconoció implícitamente las palabras del presidente ucraniano Volodímir Zelensky, quien señaló que Moscú fracasó en lo que pretendía desde el inicio de la ofensiva el 24 de febrero de 2022.
Sin embargo, Peskov sostuvo que el ejército ruso sí cumplió "el principal objetivo, que es garantizar la seguridad de la gente que vive en el Este de Ucrania". Esta afirmación contrasta con la realidad territorial, donde Kiev mantiene control sobre más de una quinta parte de Donetsk y alrededor de un tercio de Kherson y Zaporizhzhia.
Escalada hacia un conflicto global
El vocero del Kremlin lamentó que la contienda "se convirtiera, después de la injerencia directa de los países de Europa Occidental y Estados Unidos, en un enfrentamiento mucho más grande entre Rusia y los países occidentales". Esta declaración refleja la transformación del conflicto en un desafío geopolítico de alcance global que trasciende los límites iniciales del territorio ucraniano.
Peskov responsabilizó a Occidente del fracaso del proceso de paz iniciado en marzo de 2022, manteniendo que "proseguimos los esfuerzos en favor de la paz" y que "todo depende de las acciones del régimen de Kiev".
El costo humano y militar del conflicto
Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Rusia sufrió 1.2 millones de bajas, incluyendo hasta 325.000 soldados muertos, entre febrero de 2022 y diciembre de 2025. Estas cifras representan el mayor número de bajas militares de cualquier potencia importante desde la Segunda Guerra Mundial.
El informe estima que Ucrania ha sufrido entre 500.000 y 600.000 bajas militares, incluidas hasta 140.000 muertes. Sin embargo, el presidente Zelensky declaró recientemente que 55.000 soldados ucranianos han muerto en la guerra, una cifra significativamente menor a las estimaciones independientes.
Consolidación interna versus realidad social
Peskov destacó los "cambios fenomenales" que ha experimentado la sociedad rusa, traducidos en consolidación en torno al presidente Vladimir Putin. No obstante, medios independientes reportan que la mayoría de la población desea un cese inmediato de las hostilidades y muestran resultados de sondeos que reflejan cansancio social por la prolongación del enfrentamiento armado.
La invasión rusa desencadenó el mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, reescribiendo el orden de seguridad posterior a la Guerra Fría y causando un inmenso sufrimiento a la población civil de ambos países.