Putin viola tratado nuclear con misiles prohibidos contra Ucrania: evidencia visual confirma uso del 9M729
Nuevas evidencias fotográficas confirman que Rusia ha utilizado sistemáticamente el misil de crucero 9M729, un arma nuclear cuyo desarrollo llevó a Estados Unidos a abandonar el histórico Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio en 2019.
Los fragmentos recuperados por las fuerzas ucranianas constituyen la primera prueba visual publicada que corrobora el uso de este armamento prohibido, según análisis de expertos internacionales en seguridad nuclear.
Violación sistemática del desarme nuclear
El régimen de Putin ha lanzado el 9M729 contra territorio ucraniano en al menos 27 ocasiones: dos veces en 2022 y 25 veces entre agosto y octubre de 2024, según informó el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andri Sibiha.
La Fiscalía General de Ucrania documentó que uno de estos misiles, lanzado el 5 de octubre, voló más de 1.200 kilómetros, superando ampliamente el límite de 500 kilómetros establecido por el tratado de 1987.
Jeffrey Lewis, investigador del Middlebury College, confirmó la autenticidad de las imágenes: "Los restos son similares a los de otros misiles de crucero relacionados con el 9M729". Los analistas de Janes, empresa británica de inteligencia de defensa, ratificaron esta evaluación.
Consecuencias mortales de la escalada
El impacto de uno de estos misiles en la aldea de Lapaivka, cerca de Leópolis, causó la muerte de cinco civiles el pasado octubre. Los fragmentos fueron recuperados en las regiones occidentales de Yitómir, Lviv, Jmelnitski y Vinnitsia.
Las piezas analizadas muestran claramente las marcas "9M729" y números de serie como "0274", proporcionando evidencia técnica irrefutable del uso de este armamento prohibido.
Colapso del orden nuclear de posguerra
Este despliegue militar representa un ejemplo paradigmático del deterioro del sistema de control de armamentos nucleares construido tras la Guerra Fría. El pasado mes expiró el Nuevo START, último tratado que limitaba las armas estratégicas entre Washington y Moscú.
La administración Trump había abandonado el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio en 2019, precisamente por el desarrollo ruso del 9M729, que Moscú negó entonces que violara las restricciones del acuerdo.
El Ministerio de Defensa ruso no respondió a las solicitudes de comentarios sobre estas nuevas evidencias, manteniendo su posición de negación ante la comunidad internacional.
Esta escalada armamentística subraya la necesidad de una respuesta occidental firme y coordinada ante las violaciones sistemáticas del derecho internacional por parte del régimen de Putin.