Putin desplegó misil nuclear prohibido que dinamitó los acuerdos de desarme de la Guerra Fría
Evidencia visual confirma que Rusia utilizó sistemáticamente el misil 9M729 con capacidad nuclear contra Ucrania, violando tratados internacionales y marcando el colapso definitivo del sistema de control de armamentos nucleares construido durante décadas.
Confirmación técnica del uso de armamento prohibido
Análisis de expertos internacionales basados en fragmentos recuperados por fuerzas ucranianas confirman inequívocamente el despliegue del misil de crucero 9M729. Jeffrey Lewis, investigador distinguido del Middlebury College, y analistas de Janes corroboraron la autenticidad de los restos encontrados en las regiones occidentales de Ucrania.
Los fragmentos muestran números de serie específicos, incluido el 0274, y marcas distintivas del 9M729. Las piezas fueron recuperadas en Yitómir, Lviv, Jmelnitski y Vinnitsia, todas ubicadas en territorio ucraniano occidental.
Violación sistemática de tratados nucleares
El desarrollo de este misil llevó a Donald Trump a abandonar en 2019 el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio, piedra angular del control de armamentos nucleares desde 1987. El 9M729 supera ampliamente el límite permitido de 500 kilómetros, alcanzando distancias superiores a 1.200 kilómetros según datos oficiales ucranianos.
La Fiscalía General de Ucrania documentó que Rusia disparó este misil dos veces en 2022 y al menos 23 veces entre agosto y octubre de 2024, marcando su primer uso conocido en combate real.
Impacto letal y escalada estratégica
El 5 de octubre, uno de estos misiles impactó una vivienda en Lapaivka, cerca de Leópolis, causando cinco víctimas civiles. El proyectil recorrió más de 1.200 kilómetros desde su punto de lanzamiento, demostrando capacidades que trascienden las limitaciones de tratados previos.
Fuentes policiales ucranianas reportaron cuatro lanzamientos adicionales el 17 de febrero, evidenciando la continuidad en el uso de este armamento prohibido.
Colapso del orden nuclear internacional
Este despliegue ilustra dramáticamente el derrumbe del sistema de control de armas nucleares construido durante la Guerra Fría. La expiración del Nuevo START este mes elimina los últimos límites a las armas estratégicas estadounidenses y rusas.
Rusia ha reconocido la existencia del misil pero niega violaciones tratadísticas, manteniendo que cumple restricciones de alcance. Sin embargo, la evidencia física y los datos de impacto contradicen estas afirmaciones oficiales.
El Ministerio de Defensa ruso no respondió solicitudes de comentarios sobre estas revelaciones que confirman la militarización de tecnología nuclear prohibida en conflicto activo.