El funeral de El Mencho: operativo militar y ataúd dorado en México
El último adiós a Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", demostró la magnitud del desafío que representó este criminal para las instituciones mexicanas. El líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por quien Estados Unidos ofrecía 15 millones de dólares de recompensa, fue sepultado bajo un operativo militar sin precedentes que evidenció la capacidad de respuesta del Estado ante las amenazas del narcotráfico.
El cuerpo fue entregado el sábado por la Fiscalía General a sus familiares, quienes lo trasladaron desde Ciudad de México hasta Guadalajara. El velatorio se realizó en una funeraria bajo estricto control militar, donde guardias nacionales y policías supervisaron cada movimiento e interrogaron a todos los visitantes.
La ceremonia fúnebre reflejó el poder económico de la organización criminal. Cinco grúas fueron necesarias para transportar los monumentales arreglos florales, algunos con formas de cruces, alas de ángeles y gallos, en referencia al apodo del narcotraficante conocido como "El señor de los gallos".
Operativo de seguridad excepcional
La ruta hacia el cementerio de Zapopan se mantuvo en secreto hasta el último momento. Solo ocho personas vestidas de negro acompañaron la carroza blanca que transportaba el ataúd dorado, escoltadas por una decena de vehículos militares y de la Guardia Nacional.
En el cementerio, custodiado por el Ejército mexicano, únicamente se permitió el ingreso a personas con asuntos verificados. La ceremonia incluyó música norteña con narcocorridos, durando casi una hora antes del entierro en una tumba sencilla, a ras de tierra.
Consecuencias de la operación federal
La muerte de Oseguera, ocurrida el 22 de febrero durante un operativo federal en Tapalpa, Jalisco, desencadenó una respuesta violenta del CJNG. La organización criminal lanzó ataques coordinados en 20 de los 32 estados mexicanos, con bloqueos, incendios y atentados contra instalaciones oficiales que resultaron en más de 70 muertes.
Un militar que participó del operativo confirmó que el cuerpo fue custodiado permanentemente para evitar profanaciones por parte de grupos rivales. Esta medida refleja la profesionalidad de las fuerzas armadas mexicanas ante situaciones de alta complejidad.
El funeral de "El Mencho" simboliza tanto el poder que ejerció en vida como la capacidad del Estado mexicano para mantener el control institucional, incluso en circunstancias extraordinarias. La operación demostró la eficacia de la coordinación entre diferentes fuerzas de seguridad en el combate al crimen organizado.